Imágenes Titulares

Aproximación a la historia, creación y restauración de las imágenes titulares.


Este articulo es simplemente una introducción, tan sólo unas meras pinceladas para un futuro estudio más profundo y detallado sobre la autoría y creación y elaboración de las imágenes titulares, sobre las restauraciones que han requerido y también unas breves notas sobre la vida y obra de sus artífices; en definitiva la historia de las imágenes que son la expresión y la pieza material y simbólica más importante de la cofradía. Las obras en concreto son cuatro: el Santísimo Cristo Yacente, Nuestra Señora de los Dolores, san Juan Evangelista y también he querido reseñar el san Juan Evangelista (de escayola) que estuvo desde un principio en la capilla y en la cofradía.




Las imágenes del Cristo Yacente, la Virgen de los Dolores y el san Juan de escayola datan, tanto en su creación como en su ubicación en la capilla del Santuario de María Santísima de la Villa de mediados del siglo XX (final de los años 40 y principio de los 50). Época en la que se reconstruyó el Santuario de la Virgen de la Villa y se quiso recuperar en cierto modo el esplendor perdido tras la destrucción del mismo en 1936.


El Cristo Yacente y la urna fueron donados y financiados por D. Juan de Dios Vico Castilla. La escultura fue restaurada en un principio por Constantino Unguetti Álamo (Escultor y restaurador nacido en Castellar-Jaén- 1923). La última intervención ha sido realizada por el restaurador José Luis Ojeda Navío (Madrid 1966) en el año 2005. Según los informes de la última restauración realizada al Cristo Yacente por el señor Ojeda Navío se trata de una imagen anónima que pertenece a la escuela Valenciana de mediados del siglo XX. Aunque todo indica que el Cristo es de los talleres del Arte Cristiano de Olot, pero realizado en madera en vez de escayola, pues existe incluso hoy en día esta opción en dichos talleres. De todos modos intentando buscar alguna referencia escultórica de esta imagen y su urna, he encontrado el Santo Sepulcro de Campo de Criptana en Ciudad Real, realizado en 1940 por el escultor Vicente Zapater. Pero como he comentado antes es un tema en el que se requiere un estudio más profundo y detenido, para encontrar la verdadera autoría de las imágenes, sus influencias estilísticas, etc.


Vicente Zapater. Cristo Yacente de la cofradía del Santo Sepulcro de Campo de Criptana (Ciudad Real).

En la citada restauración del señor Ojeda Navío, se puede constatar según los estudios y documentación gráfica que aporta, que la imagen presentaba numerosos deterioros que ponían en peligro la perdurabilidad de la obra. Aparte de la mala intervención anterior, basada en unos malos criterios de intervención, se observaban bastantes daños en la obra, tanto en el soporte: madera (grietas, desencolados, existencia de elementos metálicos en la madera), preparación: aparejo a base de sulfato cálcico y cola de origen animal ( pequeñas pérdidas por toda la obra, más deteriorado y en peligro de desprendimiento en la zona del paño de pureza debido a la tela encolada), capa pictórica (los daños del soporte y la preparación afectan a la capa pictórica produciendo pérdidas del estrato, los daños en la zona de los pies son más acusados debido a su carácter devocional sobre todo por los besapiés), por último la capa de protección: Barniz ( se encontraba un poco oxidado lo cual producía un oscurecimiento de la policromía).
El tratamiento propuesto y llevado a cabo por José Luis Ojeda se basó en limpieza superficial, protección de la superficie pictórica, tratamiento del soporte (encolado de grietas y piezas desencoladas), limpieza de la capa pictórica, estucado de lagunas y nivelado de las mismas mediante estuco, reintegración cromática y capa de protección final de la obra. Finalizó su trabajo dando unas pautas sobre la conservación de la obra que es en realidad un factor muy importante para evitar futuros daños en la escultura.

José Luis Ojeda Navío es licenciado en Bellas Artes, en las especialidades de restauración pictórica y escultórica, por la facultad Alonso Cano de Granada. Tiene su estudio y vive en Andujar. De su amplísimo curriculum vitae destacan numerosas intervenciones de restauración y conservación a obras de gran importancia de autores del siglo XVI al XX, como Pablo de Rojas, Correggio, Alonso Cano, José Risueño, taller de los Mora, Sánchez-Mesa, José Navas Parejo, Castillo Lastrucci, Palma Burgos, Mariano Benlliure, etc.

Sobre el escultor-restaurador Constantino Unguetti no he podido encontrar datos para trazar una breve biografía y curriculum.



Las imágenes de la Virgen de los Dolores y el primer san Juan de los talleres de Olot fueron financiadas por doña Manuela Teba Espejo.

La bella imagen de la Virgen de los Dolores se le atribuye al imaginero malagueño José Navas Parejo (1883-1953), según se aprecia en la ficha sobre la descripción de la autoría de las imágenes que se hace en la revista Nazareno del año 2009. También se baraja el nombre de Eduardo Espinosa Cuadros (Granada 1884-1956). La escultura es talla en madera de candelero, debido a los deterioros ocasionados por su condición de imagen de vestir, por los traqueteos de llevarla en procesión y por las erosiones típicas producidas por la devoción popular (besamanos), fue restaurada en dos ocasiones, una por un imaginero sevillano José Antonio Bravo Murillo y la segunda vez fue restaurada de modo magistral por uno de los más grandes imagineros actuales; Francisco Romero Zafra (la Victoria, Córdoba 1956).

Sobre la restauración de la Virgen encontramos algunos datos en el libro de actas de la cofradía que datan del año 1992. En el cual se comentan las intervenciones a realizar por el restaurador:

  • Colocar brazos nuevos articulados de madera de pino de Flandes.
  • Cortar a la imagen de la cadera hacia abajo y ponerle un candelero de 6 listones, también de pino de Flandes.
  • Restaurar la mascarilla
  • Restaurar el cuello y ponerlo más fino y con forma.
  • Policromar la mascarilla.
  • Poner lágrimas.
  • Poner un perno en la cabeza.
  • Colocarle nuevas pestañas.
  • Pintar el cuerpo.
Posteriormente la imagen se vuelve a restaurar pues la Junta Permanente comparando fotografías de antes de la restauración y después de la misma, pensó que les gustaba más como estaba antes. La nueva restauración es propuesta en la junta y sometida a votación, es aceptada al haber mayoría de votos favorables. Esta restauración conllevó las siguientes actuaciones:

  • Modificación de las cejas, conservando su expresión pero realizándolas un poco más anchas y acortando su longitud.
  • Espesor de las pestañas.
  • Los frescores o coloretes, se retocan devolviéndola a su forma original, más difuminada.
  • Se pronuncia más el puente del labio superior.
  • Modificación del cuello.
  • Limpieza de la pátina de la nariz y dientes.
Francisco Romero Zafra, escultor imaginero, natural de La Victoria (Córdoba) el día 25 de marzo de 1956. Autodidacta, comenzando en la escultura en 1990. De su amplio catálogo de obras, tenemos en nuestra ciudad una importante muestra de su maestría en el arte de la imaginería, como son las esculturas realizadas para la cofradía del Resucitado y de Humildad y Paciencia-Desamparados. Así como Nuestra Señora del buen Remedio y otras obras realizadas para particulares. También es destacable sus intervenciones de restauración en numerosas obras.
La primera imagen de san Juan Evangelista que procesionó en la Cofradía del Santo Entierro está realizada en escayola, seguramente en los talleres de Arte Cristiano de Olot (Girona). En su composición y movimiento trata, en cierto modo, de imitar la portentosa imagen de san Juan Evangelista creada por Francisco Salzillo. Esto puede ser el origen del error que aun hoy comete mucha gente de atribuir la cabeza del san Juan Evangelista de la iglesia de Santa Marta a Salzillo, cuando en verdad este san Juan está más próximo a la obra de Pablo de Rojas (Alcalá la Real 1549- Granada 1611) y en general a la escuela granadina del tránsito del siglo XVI al XVII.

Ante la fragilidad del material y su posible deterioro al ser procesionada la imagen de san Juan Evangelista (La imagen fue realizada en el año 1999). Se sustituyó por una imagen tallada en madera e imagen de vestir realizada por el escultor-imaginero José Miguel Tirao Carpio (Torredonjimeno 1964).

Nacido en Torredonjimeno en el año 1964, comienza su aprendizaje en el mundo de la talla de pasos, en varios talleres de Granada y Sevilla entre 1977 y 1984. Abre taller en 1985 en su localidad de nacimiento donde comienza realizando labores de talla de andas procesionales a las que progresivamente va incorporando de su mano figuras escultóricas decorativas como relieves, cabezas de Ángeles y cuerpos completos de Ángeles.
En la actualidad tiene taller abierto en la Avenida de Jaén en Torredonjimeno y entre sus obras mas importantes destacan, el paso del Cristo de las Misericordias de Jaén, el de la Columna y azotes de Jódar (Jaén) y el Cristo de la Columna de Torraba (Albacete).
En cuanto a imaginería procesional destacan, la Virgen de Maria Auxiliadora y el Cristo del Amor de la Pro-Hermandad de Maria Auxiliadora de la Iglesia de San Juan de Dios de Martos (Jaén), Cristo Resucitado de Torredelcampo (Jaén), imagen de Jesús de la Salud para la Cofradía de la Estrella de Guadix (Granada), y un largo etc...






Joaquín Marchal Órpez.
Martos, 10 de febrero de 2010